
En lo extraño de las cosas se ve oculto lo que en realidad está. Vivir en un sueño donde las cosas son como uno quieren que sean. Donde lo sencillo que uno busca está y no es como en lo real que es tan complicado que a penas se puede ver. En ese sueño es casi tangible, casi con aroma, casi con calor... casi real. Es donde todo se pinta como uno lo pinte. Con los colores deformados y las imágenes borrosas. La única realidad está en ese momento cuando te toca vivirlo, cuando está ahí, sentado observando y vez caer la lluvia de hojas secas, mientras tu cara recibe las gotas de las primeras lluvias, cuando tu cuerpo recibe el abrazo esperado y cuando tus ojos ven la maravilla escondida en secreto. Tu boca jamás habla, porque cuando lo haga morirá la única esencia de las cosas. Es un secreto...
El disfrute secreto de las cosas más bellas y frágiles del mundo real. Es la discusión entre lo que está al limite del egoísmo y egocentrismo. Una es guardar silencio, porque aquello a sido revelado para ti. O que tu ego consuma el silencio de la belleza y mate el momento porque tu boca no ha parado de desnudarla hasta que la magia terminara por acabarse... y la muerte espanta.
Es eso lo que que pasa... Lo bello es silencioso, siempre. Un misterio, el misterio deseado, lo oculto de toda la realidad que pasa tan rápida frente a nuestros ojos y donde los sueños de quienes vimos y disfrutamos del silencio queremos recrear una y otra vez.
Es parte de la sensibilidad de cada uno...
Cada quién imagina su viaje, su propia historia, los trajes, la música y el paisaje.
Banal?...
No.
Es una de las tantas veces en que me fui tarareando un tema mientras pensaba y miraba las nubes desde una micro... así soy libre.
Siempre quiero ser libre.