sábado, 3 de diciembre de 2011


Pasan los días y cada vez que recorro el camino creo verte viniendo hacia mi. En el fondo, te busco... y tengo miedo de toparme contigo porque sé que sentiré esa cosquilla en el estomago que tanto me gusta y que tanto odio; me pone nerviosa.

¿Será que algunas cosas suceden sólo una vez en la vida? Será que no puedo repetir el mismo sentimiento?
Porqué para algunos es tan fácil volver a decir "te amo" y para otros... no sé... soy una soñadora.
He de pensar que viviré el Up! siempre, pero no... Los castillitos que me armo y se me desmorona el mundo en un soplido del viento.

Hoy perdí algo... siento que lo perdí y me duele, pero soy valiente. Lo sé... y a su vez, soy muy cobarde.
¿Por qué no hice las cosas cuando debí haberlas hecho?
A veces cuesta tanto hacer lo correcto que sale fácil hacerlo al lote en momentos de desesperación.
Por tercera vez me dicen que hago daño... que bien voy. Soy una gran persona para formalizar parte de una vida...
A veces necesito escucharte. Te echo de menos y quizás por eso te busco siempre... siempre que hago ese camino.
Echo de menos tomar esa micro y pasar frente al club hípico... acordándome del día en que la neblina estaba baja y se veían los caballos correr.

Es fácil salir de aquí, pero en el fondo, tengo miedo...


[...]
Extraño que me llamen "katito"

domingo, 6 de noviembre de 2011

La película

en realidad, nunca he visto esa pelicula. Te mentí para saber otra cosa...
nunca la he visto... Enviaste ese video un día...
no quiero verla. No quiero porque soy demasiado soñadora.

Mi impulsividad...
Tengo ganas de correr a tu casa. Golpear tu puerta y decirte mil cosas... y luego... devolverme a mi casa.... pensando en que por fin, dije todo. Que ahora todo queda en manos de otras personas.
Odio la responsabilidad.

Si acaso fuese más fácil.

domingo, 16 de octubre de 2011

(2)

igual sentí que perdía algo de mi...

estarás haciendo lo mismo que yo?...


[...]
why do I hear what I can't see?
why do I fear what I can be?

I feel the field of battle within my life
I hear the calvary of light
I see the sound of endless sight
I feel the field of battle within my life


(es un secreto)

lunes, 10 de octubre de 2011

She & He

Odio echarte de menos cuando siento miedo...

miércoles, 9 de febrero de 2011

Like a Prayer

"It's like a dream, no end and no beginning"




[...]
cortopelocorto!

miércoles, 2 de febrero de 2011

lunes, 3 de enero de 2011

Instante

Me pregunto que se sentirá estar del otro lado del río...


Yo invito.

domingo, 12 de diciembre de 2010

estación terminal

Corrí y antes que cerraran las puertas, estaba ahí. Justo!
Alcancé a acomodarme un poco antes que cerraran las puertas y el metro avanzó. La gente apretada, sudando, con caras de asustados... asustados de qué?
En el alta voz indicaban la siguiente parada, una que nunca antes habia escuchado. Bueno, no suelo utilizar este medio de transporte, era normal que no estuviera enterado del nombre de cada estación.
Intento hacerme algo de espacio para poder respirar. La presión en mis costillas se hacia insoportable a medida que avanzabamos por el tunel. ¿Cuándo llegaría la próxima estación?
Comencé a sudar.
Noté que aumentaba el calor. Insoportable! y las caras ya comenzaban a dar muestras de asco y cansancio.
El altavoz indica que sólo quedan unos minutos para llegar a destino. Me impaciento, las ansias me comen por bajarme pronto y salir de ese lugar que me apesta.
Podía sentir mi bolso pegado a mi pierna, lejos de mis brazos como para poder tocar si los documentos aun estaban vivos. Seguramente no, el sebo de la mujer que me presionaba los tendría deshechos, eso estaba más que claro.
Miré hacia todos lados. El tren iba demasiado lleno para la normalidad de los otros días.
Otros días voy atrasado, pero jamás tan repleto!. Ni alcancé a tomar desayuno, ¿o sí tomé?
Intenté recordar qué día era. No pude. Tampoco pude recordar cómo habia llegado a esa estación, ni tampoco en qué momento decidí subirme al tren... Ni los motivos de mi viaje...
¿Hacía dónde iba?
La voz indicó que en un minuto más llegaríamos a la estación terminal.
Supongo que ahí recordaré el porqué de mi viaje y en parte, me aliviaré de esta sensación de ahogo que siento.
Levante nuevamente la vista e intenté despegar mi brazo del sebo de aquella mujer, pero no lo sentía.
El calor cada vez era más insoportable y a medida que el tren se acercaba a destino, noté que nadie más sentía tanto alivio como yo por llegar a la próxima estación.
"Próxima estación, terminal. Todos deben descender"
El viaje, seguramente no fue tan largo, pero lo sentí de toda una vida. El calor, las nauseas, el olor...
¿Qué olor?
Ciertamente, el sudor... pero no sentía ningun olor.
Y el sudor... tampoco.
Mis ojos miraron rápidamente la salida. Estabamos llegando.
El miedo me invadió... ¿Dónde estabamos?
Las puertas se abrieron y fui empujado por la masa de gente que bajaba del único vagón que llegó a destino.
¿Dónde estaban los demás vagones?
¿Dónde estabamos?
Me aterré. Sentí miedo. La gente bajaba y bajaba y yo, me aferraba a la puerta del vagón
¿Miedo de qué?
Salía y salía gente del vagón... muchas personas y entre esas, yo... arrastrado por la corriente.
Comencé a gritar, me consumía el miedo, pero no sé de qué.
Traté de calmarme... y miré alrededor. La gente tranquila, pasiva, pero no se movía. Nadie caminó hacia ningún lado y quedamos apiñados en el andén.
El vagón se fue y quedamos ahí, barados hacia ningun lado.
Un silencio profundo llenó el espacio que sólo fue interrumpido por una voz conocida, que indicó, amablemente, que mi viaje había terminado.



[...]
silencio...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El canal de la realidad


Es acaso parte de mi, que podría quedarme acá, estática, para siempre...
A veces, deseo que el tiempo se detenga y dejar todo hasta acá.
Nadie conocerá realmente lo que está dentro de mi corazón... Aunque muere por desahogarse y no termine de contarse a él mismo las cosas en el silencio. Callado, pasivo, vergonzoso, tímido, valiente, cálido, fuera de mi... para otros, nunca para mi.
He de alcanzar una nube alguna vez y quedarme ahí para siempre... Sería parte de lo que llaman ser feliz...
En sí, no digo nada. Cuesta, cierto?
Sólo para valientes... Es parte de conocerme. Es parte de la huida que siempre realizaré siempre que pueda. Lo he intentado tantas veces, pero no doy con la respuesta de cómo no hacerlo. A qué le temo?
Si alguien supiera, sería más fácil que estar intentando todos los miércoles, solucionar lo que hay dentro, lo que no deja que siga y está ahí, tibio, cálido y a veces frío.

Qué saben?
Nadie sabe... Y nadie sabrá.
Es como un auxilio sin respuesta que me mata, me enloquese y me hace reír.

Si supieras dónde está mi mente en los momentos de silencio.
Si se pudiese visualizar en grande lo que pienso, lo que imagino mientras tarareo...

A él, que se lo lleven los marcianos. A mi, que se me corte el canal con la realidad...



[...]
Esa canción estará vetada hasta que llegue nuevamente ese día, ese día en que amerite que nazca nuevamente y brote desde mis labios de manera natural, en una tarde cuando nuevamente, me vea rumbo a quién sabe dónde...